sábado, 14 de marzo de 2026

SALIDA DEL ARMARIO POCO CONVENCIONAL

 

Hace un tiempo, mientras me acostaba con una hermosa mujer, mientras esperaba a que mi encuentro sexual acabase de una vez, mientras buscaba en mi mente cualquier excusa para acabar ya el momento por el que estábamos pasando, me di cuenta de una cosa, una cosa que en ese momento me costaba afrontar. 

Una verdad que llevaba años no queriendo afrontar. 

Una verdad con la que tonteaba en mi cabeza pero que cada vez que recordaba me asustaba.

Una verdad que me asustaba afrontar vaya...

Y la verdad no era nada mas que preferiría mil veces estar haciendo cualquier cosa antes que estar ahí desnuda follando con una mujer. De echo, así es como me había sentido durante todos mis encuentros sexuales con otras mujeres durante mi vida, me movía intentando demostrar algún punto, no porque me excitara la idea de acostarme con cada tía con la que me he acostado.

NO SOY LESBIANA.

Mis ganas de buscar encuentros sexuales con mujeres venían de un lugar muy diferente a la búsqueda del placer, y mas bien venían de las ansias por demostrar algo que en realidad no merece la pena buscar. Pero para entender que es lo que buscaba primero hay que hablar de un tema mas incomodo que este.

El tema incomodo.

Soy una mujer trans, salí del armario públicamente con 16 y ahora mientras escribo esto tengo 24 años. Llevaba sabiendo que lo era por lo menos desde los 10 años (y no es que lo recuerde muy bien, pero es que literalmente escribí en un cuaderno, "Tengo 10 años y desearía ser una chica de mayor." junto a una lista de nombres femeninos) y lo reprimí esos seis años con un miedo increíble en el cuerpo por ello, en cuanto me hice una cuenta de tuiter con 14 años empece a ser una tía por internet por lo menos, pero eso solo me servía para reprimir aún mas en la vida real.

Durante ese tiempo, durante esos largos seis años, en los que mi mente se formaba y absorbía lo que pasaba en el mundo, tenia dos mundos en mi vida, lo que sacaba de las dinámicas sociales que había en mi entorno físico (clase, mi casa, la calle, mi barrio), que era machista, sexista, homófobo y todas esas cosas, y luego tenia mi entorno digital (twitter) en el que podía expresarme como la mujer que no me atrevía a ser en público.

Mi entorno físico me percibía como un niño, pero no un niño cualquiera, sino un niño gay, uno afeminado, no solo había una expectativa de que yo creciese para ser un hombre, también había la expectativa de que yo fallase la expectativa de que me gustasen las mujeres (un tema un poco raro que seguro que un montón de gente mas lista que yo ya ha desarrollado mejor). Y con todo lo que conlleva esto, era un entorno que me hacia sentir mal por ser quien soy, porque nadie veia como realmente era, como la gente que reconocía que yo era queer, solo podía asumir no que fuera una mujer sino un puto niño gay. Recuerdo que esto me estresaba mucho, un hombre que ama a los hombres era como la cosa mas alejada posible de ser una mujer que se me podía ocurrir (dos hombres son mas hombre que una sola mujer digo yo), lo que me llevo a que mientras mi entorno físico no me dejase ser una mujer, al menos tendría que dar el pego de ser un tío hetero, porque eso me parecía un poco mas cercana al concepto de mujer... por alguna razón. Me deshice de mis manerismos femeninos y de mi sinceridad sobre como me sentía respecto a las dinámicas de genero, y comencé a tragar hasta el día que tuviese coraje como para presentarme como quien soy.

En mi entorno digital, la gente queer que podía ver por internet sentia un repelús enorme hacia cualquier atracción hacia los hombres. Todo el mundo era bisexual sí, pero ni se te podía pasar por la cabeza hablar de un tío a no ser que fuese de una forma denigrante y... bueno... esto sigue pasando hoy en dia que coño voy a decir. Me sentía aceptada como una mujer en estos entornos pero todas las tias trans que me cruzaba eran lesbianas, siempre. Y a mi me parecía increíble, una tía lesbiana era como la cosa mas alejada posible de ser un hombre gay que se me podía ocurrir (dos mujeres son mas mujer que dos hombres digo yo) por lo que me fascinaba la idea y queriendo alejarme lo máximo posible de ser un hombre, me consolaba poder decir que era lesbiana, era como el pináculo de ser mujer a mi parecer.

Así que tenia dos realidades, una en la que tragaba mierda y hacia lo mínimo para poder seguir tragando mas mierda, y de mientras usaba la otra para poder sacar mis sentimientos de verdad, una ventana por la que tirar todo lo que querría ser, pero ni aun en esa ventana podía ser sincera conmigo misma, tan solo sobre-compensaba. 

No me sentía mal por ser una mujer trans, podía entender que estaba tragando mierda porque algún día podría llegar a ser una mujer en público, pero de momento no podía. Lo que no entendía que tragando mierda, también me estaba tragando una homofobia interiorizada increíble. No me gustaban las mujeres, tan solo me gustaba el poder verme como una algún día. Y me gustaban los hombres, pero no era capaz de aceptarlo ya que me sentía horrible al sentir que mi atracción por un hombre era algo que me acercaba mas a ser un hombre gay que a ser una mujer.

Es una forma de pensar extraña, ya lo sé, pero una forma de pensar que desarrollas bajo las circunstancias que he pasado claro.

Y entonces, poco antes de presentarme como una mujer, un chico me gusta, y yo le gusto a él. Él se confiesa, y yo le digo que solo me parece un amigo, porque yo se que me ve como un chico, pero esa parte no puedo decirla en alto. Aún no. 

 Pasa un año y empiezo a vivir como una mujer en mi entorno público, es horroroso pero consigo sentirme bien. Antes de transicionar cuando creía que me gustaba una chica pensaba que tan solo quería ser como ella y ya, pero ahora me vuelve a pasar y entonces pienso que ya que me siento mejor, ya que no estoy tragando la mierda que me forzaba antes entonces ahora debía ser verdad que me gustaba y no pura envidia. Y solo tardé unos 8 años mas en darme cuenta que eso era una gilipollez, claro que seguía siendo envidia, aún viendo una mujer en el espejo, sigo sintiendo mucha envidia por chicas mas guapas que yo.

Soy una mujer hetero que siente una profunda vergüenza por su atracción hacia los hombres, siento que cuando me gusta un hombre soy menos mujer por ello, es por lo que me forzaba a mi misma a acostarme con tantas mujeres, y por lo que no he disfrutado ni una sola de las ocasiones en las que he compartido lecho con una. Porque tan solo me buscaba a mi misma en ellas, porque tan solo huía de mi misma en ellas.

Porque soy una tía y me encantan los hombres.

Le duela a quién le duela, me gustan los tíos y no me gustan las tías, es algo que suena ridículo que tenga que decir como mujer, suena ridículo que me haya costado decirlo, pero después de toda la chapa anterior imagino que no sonará tan ridículo.

Salgo del armario como heterosexual.

Encuentro consuelo en mis amigues que me han entendido y comprendido sin dar explicaciones.

Ahora no se como renombrar este blog o si dejar el mismo nombre, "La tranacaverna hetero-infernal" no suena tan bien ¿sugerencias?

Si has llegado hasta aquí muchas gracias por leer <3

No hay comentarios:

Publicar un comentario

SALIDA DEL ARMARIO POCO CONVENCIONAL

  Hace un tiempo, mientras me acostaba con una hermosa mujer, mientras esperaba a que mi encuentro sexual acabase de una vez, mientras busca...